SAN PEDRO DE MERIDA: Más envejecen las penas que las canas.

Los amigos de mis enemigos son mis amigos.

Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.

Los fanfarrones son lo que menos hacen.

Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.

Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.

Los negocios no tienen ocio.

Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.

Los placeres son por onzas, y los males por arrobas.

Los reyes tienen los brazos largos.

Lo tragado es lo seguro.

Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.

Madre dispuesta, hija vaga.

Madre piadosa cría hija mierdosa.

Madurar viche.

Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.

Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.

Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.

Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.

Malo el mundo está y peor se pondrá.

Malo, pero ajeno, sabe a bueno.

Mal se aviene el Don con el Turulaque.

Mañanita de niebla, tarde de paseo.

Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.

Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.

Manos frías, corazón de un día; manos calientes, corazón para siempre.

Martes, ni te cases ni te embarques.

Más ata pelo de coño que maroma de barco.

Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.

Más envejecen las penas que las canas.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Más hace el lobo callando, que el perro ladrando.