SAN PEDRO DE MERIDA: Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.

Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.

Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.

Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.

Los más completos varones, se amarran los pantalones.

Los niños y los locos, dicen las verdades.

Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.

Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.

Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.