Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Los niños y los locos, dicen las verdades.
Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.