SAN PEDRO DE MERIDA: Lo que abunda, no daña.

Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.

Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.

Lo que abunda, no daña.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.