La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
La vergüenza, cuando sale ya no entra.
La vergüenza, cuando sale ya no entra.
La vida es una universidad.
La virtud es de poco sueño.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Le dan la mano y se toma el pie.
Le metieron gato por liebre.
Lento pero seguro.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Llegar a punto de caramelo.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Lo imposible, en vano se pide.