La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
La sangre, pesa más que el agua.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Las desgracias no vienen solas.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Las indirectas del padre Cobos.
Las malas noticias siempre tienen alas.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Las paredes oyen.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
La suavidad domina más que la ira.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
La verdad siempre sale a flote.
La vida es grata, a quien bien la acata.
La viña y el potro, criélos otro.
La zorra sólo una vez en el lazo se toma.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Lentejas, si quieres las comes y si no las dejas.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Ligero como el ave de San Lucas.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Llegar a la capada.
Llenarle la cuenca a alguien.
Llevar bien puestos los calzones.
Lluvia en Agosto, patatas, miel y mosto.