La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Las dilataciones son peligrosas.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
La suerte de la fea, la guapa la desea.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
La unión hace fuerza.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.