SAN PEDRO DE MERIDA: La soga siempre parte por lo más finito.

Las manos del oficial envueltas en cendal.

Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.

La soga siempre parte por lo más finito.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Las palabras sólo son buenas cuando van acompañadas de las obras.