La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
La ropa sucia se lava en casa.
Las armas las cargan el diablo.
Las cosas de palacio, van despacio.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.