SAN PEDRO DE MERIDA: La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.

La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.

La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.

La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.

La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.

La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Las calabazas vacías hacen más ruido.