SAN PEDRO DE MERIDA: La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.

La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.

La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.

La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.