SAN PEDRO DE MERIDA: La novia, de contado, y la dote, de prometido.

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La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.

La mala oveja se ensucia en la colodra.

La mancha de mora con mora verde se quita.

La más fina mula, patea y recula.

La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.

La mentira dura hasta que la verdad florece.

La misa, dígala el cura.

La mucha tristeza es muerte lenta.

La muerte no anda en zancos.

La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.

La mujer debe estar en casa al atardecer.

La mujer en soledad piensa solo en la maldad.

La mujer hermosa es peligrosa.

La mujer muy casera, el marido bien la quiera.

La mujer rogada y la olla reposada.

La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.

La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.

La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.

La necesidad tiene cara de perro.

La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La ocasión es la madre de la tentación.