Justicia y no por mi casa.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
La caridad empieza por casa.
La carne de burro no es transparente.
La carne de burro no es transparente.
La caza y los negocios quieren porfía.
La comida entra por los ojos.
La confianza mató a su amo.
La cruz en el pecho, y el diablo en los hechos.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
La lealtad se paga.