SAN PEDRO DE MERIDA: Ladrón que roba poco, es tonto y loco.

Justicia y no por mi casa.

Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.

La abeja de todas las flores se aprovecha.

La alegría es don de Dios y bondad del corazón.

La anguila empanada y la lamprea escabechada.

La avaricia es la pobreza de los ricos.

La belleza más divina, también defeca y orina.

Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.

La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.

La buena salud es mejor que toda riqueza.

La cabra de la vecina da más leche que la mía.

La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.

La caridad empieza por casa.
La carne de burro no es transparente.

La casa hecha y el hueco a la puerta.

La caza y los negocios quieren porfía.

La comida entra por los ojos.

La confianza mató a su amo.

La cruz en el pecho, y el diablo en los hechos.

La curiosidad anda en busca de novedad.

La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.

Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.