SAN PEDRO DE MERIDA: Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.

Justicia y no por mi casa.

Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.

Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
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La alegría alarga la vida.