SAN PEDRO DE MERIDA: Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.

Favor harás y pronto te arrepentirás.

Favor ofrecido, compromiso contráido.

Favor que se hace a muchos, no lo agradece ninguno.

Fea con gracia, mejor que guapa.

Fea y con dote, trae a muchos en el bote.

Febrerillo corto, con sus días veintiocho; si tuvieres más cuatro, no quedara perro ni gato.

Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.

Fiebres otoñales, largas o mortales.

Flaco hombre, mucho come.

Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.

Fruta cara, no es sana.

Fruta que pronto madura, poco dura.

Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.

Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.

Fuma, jode y bebe, que la vida es breve.

Ganado suelto bien retoza.

Gástate en juerga y en vino lo que hayas de dar a los sobrinos.

Gato maullador, poco cazador.

Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.

Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.

Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.

Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.

Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.

Guarda y ten, y te vendrán a ver.

Guerra, caza y amores, por un placer mil dolores.

Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.

Hablando del rey de Roma por la puerta asoma.

Habla poco y oye más y no errarás.

Hablar es más fácil que probar.

Hable bien el que sabe, y el que no, échese la llave.

Haceos miel y comeos han las moscas.

Hacer de una pulga un elefante.

Hacer la plancha.

Hacérsele a uno algo cuesta arriba.

Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.

Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.

Harta el pan casero, y no el del panadero.

Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.

Hasta el fin nadie es dichoso.

Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.

Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.