SAN PEDRO DE MERIDA: Hasta el final nadie es dichoso.

Hablar en plata blanca.

Hable bien el que sabe, y el que no, échase la llave.

Hace mucho más daño un hacha en la boca que en la mano.

Hacer de tripas corazón.

Hacer las cuentas del Gran Capitán.

Hacerse la boca agua.

Hacienda que otro gano poco duró.

Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.

Harina mala, mal pan amasa.

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Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.

Hasta el final nadie es dichoso.