SAN PEDRO DE MERIDA: Favorecer a quien no lo ha de estimar, es echar agua...

Esperando a un duque que no llegó, la doncella envejeció.

Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.

Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.

Están cortados por la misma tijera.

Estas sacando fuerza de flaqueza.

Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.

Esto no termina hasta que se acaba.

Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.

Faltriquera abierta, el dinero se vuela.

Favorecer a quien no lo ha de estimar, es echar agua al mar.