SAN PEDRO DE MERIDA: El que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.

Hasta un pelo hace sombra en el suelo.

Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.

Hay que darle tiempo al tiempo.

Hay que poner tierra de por medio.

Hay ropa tendida.

Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.

El que mata por los Santos, en el verano come cantos.

El que mucho duerme poco aprende.

El que nace pa maceta, no pasa del corredor.

La esperanza no llena la panza.

La fea graciosa vale más que la bonita sosa.

La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.

La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.

La golosina prohibida, siempre es más apetecida.

La guerra es violencia insana, y el más violento la gana.

La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.

La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.

La ingratitud seca la fuente de la piedad.

La justicia tarda, pero llega.

El que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.