SAN PEDRO DE MERIDA: La ignorancia es la madre de la felicidad.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta que es padecido, el mal no es conocido.

Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.

Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.

Hay que empujar, porque vienen empujando.

Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.

Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.

Haz bien y no mires a quien.

El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.

El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.

El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.

La espina, ya nace con la punta fina.

La felicidad es: buena salud y mala memoria.

La fortuna es madrina de los necios.

La gallina que es buena, pone para Nochebuena.

La gotera cava la piedra.

La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.

La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.

La ignorancia es la madre de la felicidad.