SAN PEDRO DE MERIDA: La fama propia depende de la ajena.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.

Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.

Hay desgracias con suerte.

Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.

Hay que poner los puntos sobre las ies.

Hay quien las mata callando.

Haz barato y venderás por cuatro.

El que más puede, más aprieta.

El que mucho come, poco adelgaza.

El que nace capacho, muere serón.

La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.

La fama propia depende de la ajena.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.