Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Hay confianzas que dan asco.
Hay que cortar por lo sano.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.