SAN PEDRO DE MERIDA: Hay ojos que de legañas se enamoran.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta que es padecido, el mal no es conocido.

Haya marido, aunque sea de grano mijo.

Hay ojos que de legañas se enamoran.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.