SAN PEDRO DE MERIDA: Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta que es padecido, el mal no es conocido.

Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.

Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Hay que empujar, porque vienen empujando.