SAN PEDRO DE MERIDA: Hasta que es padecido, el mal no es conocido.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.