SAN PEDRO DE MERIDA: El que apura su vida, apura su muerte.

El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.

El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.

El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.

El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.

El príncipe iletrado es un burro coronado.

El que aconseja, no paga.

El que al asno alaba, tal hijo le nazca.

El que a mi casa no viene, de la suya me echa.

El que apura su vida, apura su muerte.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El que bien lo sabe, pronto lo reza.