SAN PEDRO DE MERIDA: Un gusto excelente. ...

Ser hombre ocioso y observador.
El manda en los objetos y no los objetos en el.
Entiende y valora la esencia de cualquiera con sólo verlo.
Todo lo descubre, advierte, alcanza y comprende

Un gusto excelente.
Se puede cultivar, igual que la inteligencia.
La excelente comprensión de las cosas refina el deseo y después aumenta el placer de conseguirlas.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Renovar el lucimiento.
La excelencia suele envejecer, y con ella la fama.
La costumbre disminuye la admiración y una novedad mediana suele vencer a la mayor eminencia una vez envejecida.
Hay que renovar el valor, el ingenio, el éxito, todo.
Hay que aventurarse a renovar en brillantez, amaneciendo muchas veces como el sol, cambiando las actividades del lucimiento.
La privación provocará el deseo, y la novedad el aplauso