Corregir la antipatía.
Solemos aborrecerla de modo gratuito, incluso antes de conocer las supuestas cualidades.
La cordura debe corregirlo, pues no hay peor descrédito que aborrecer a los mejores.
Solemos aborrecerla de modo gratuito, incluso antes de conocer las supuestas cualidades.
La cordura debe corregirlo, pues no hay peor descrédito que aborrecer a los mejores.
Contar con buenos colaboradores.
Algunos quieren que su extremada perspicacia dominen sobre las limitaciones de los colaboradores.
Es una peligrosa satisfacción que merece un castigo fatal.
Algunos quieren que su extremada perspicacia dominen sobre las limitaciones de los colaboradores.
Es una peligrosa satisfacción que merece un castigo fatal.