SAN PEDRO DE MERIDA: El marido celoso nunca tiene reposo.

El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.

El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.

El mal que no es durable, es tolerable.

El marido celoso nunca tiene reposo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.