SAN PEDRO DE MERIDA: El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.

El llanto es el privilegio del hombre.

El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.

El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El mal que se vaya y el bien se nos venga.