SAN PEDRO DE MERIDA: El juego lo conozco yo; pero el jugador no.

El fracasado promete, el triunfador se compromete.

El fraile, la horca en el aire.

El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.

El francés no es de natura si no prende al que se asegura.

El frío conoce al encuero.

El gato gruñón, no caza ratón.

El habar de Cabra se secó lloviendo.

El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.

El hijo del asno, dos veces rebuzna al día.

El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.

El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.

El hombre lo pide, y la mujer decide.

El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.

El huésped y el pez, a los tres días huelen.

El infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras.

El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.

El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El lechón de un mes, y el pato, de tres.