SAN PEDRO DE MERIDA: El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.

El duro del casado vale dos cincuenta.

El ejemplo es el idioma más persuasivo.

El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El atajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.