Dos no riñen, si uno no quiere.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
El abad canta donde yanta.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
El buen vino, venta trae consigo.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
El camino malo, se pasa rápido.
El casar y descasar, despacio se han de pensar.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
El corazón engaña a los viejos.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
El Dar limosna nunca mengua la bolsa.
El diablo nunca duerme.
El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.