Dos no riñen si uno no quiere.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Pa' bruto no hay que estudiar.
Idos y muertos es lo mesmo.
Educación y buenos modales abren puertas principales.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El amor destierra la vergüenza.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El amor todo lo iguala.
El amor y el reloj locos son.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El borracho fino, tras la leche, vino.
El buen instrumento saca maestro.
El buen vecino, arregla el camino.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva a la tumba.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
El Diablo no se harta de romper suelas.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.