Dos no discuten si uno no quiere.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Ido el conejo me das consejo.
Edificar sobre arena no es buena labor.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
El amor de lejos, es para los pendejos.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El asno del gitano, viendo el palo alarga el paso.
El barco de las promesas ya zarpó.
El borracho, de nada tiene empacho.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
El buey solo bien se lame.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
El camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
El casado por amor vive vida con dolor.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
El comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.
El corazón del justo, piensa para responder.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.