SAN PEDRO DE MERIDA: Donde pone el ojo, pone la bala.

Donde lloran esta el muerto.

Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.

Donde no hay muerte, no hay mala suerte.

Donde pone el ojo, pone la bala.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Donde una cabeza grana, otra es vana.