SAN PEDRO DE MERIDA: Eso son otros veinte pesos.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás de la leche nada eches.

Deuda pagada, otra empezada.

De un mal nacen siete, cuando no veinte.

Día que pasa, día que no, día perdido.

Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.

Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.

Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.

Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.

Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.

Dios aprieta, pero no ahorca.

Dios da bragas al que no tiene culo.

Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.

Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.

Dios nos libre del incendio en una casa vieja.

Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.

Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.

Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.

Donde falta la previsión, faltará provisión.

Donde hay confianza, da asco.

Donde hay patrón no manda criado.

Donde las dan las toman y callar es bueno.

Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.

Los burros se buscan para rascarse.

Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.

Los dineros del sacristán, cantando vienen, cantando se van.

Eso son otros veinte pesos.