De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo
De tierra de alacranes, pocos panes.
De todo hay en la viña del Señor
De trigo o de avena, mi casa llena.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Dijo el muerto al degollado: " ¡A fe que estás apañado!".
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Dios castiga sin dar voces.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
División y destrucción, hermanas gemelas son.