SAN PEDRO DE MERIDA: Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.

De tu casa a la ajena, con la barriga llena.

De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.

De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.

Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.

Dichosos los ojos que te ven.

Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".

Dime caldero, que el caldero me llevo.

Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.

Dinero ten, y a todo parecerá bien.

Dios castiga, sin palo y sin cuarta.

Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dios los cría y el diablo los junta.