SAN PEDRO DE MERIDA: Dios castiga, pero no ha palo.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás de los pedos viene la mierda.

De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.

De valientes y tragones, están llenos los panteones.

Días y ollas hacen grandes obras.

Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.

Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.

Dila que es hermosa y ella se volverá loca.

Dinero ahorrado, dos veces ganado.

Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.

Dios castiga, pero no ha palo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dios da la harina y el Diablo la maquila.