SAN PEDRO DE MERIDA: Dime caldero, que el caldero me llevo.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.

De tu casa a la ajena, con la barriga llena.

De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.

De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.

Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.

Dichosos los ojos que te ven.

Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".

Dime caldero, que el caldero me llevo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.