SAN PEDRO DE MERIDA: Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

De tierra de alacranes, pocos panes.

De todo hay en la viña del Señor

De trigo o de avena, mi casa llena.

De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.

De verde claro a amarillo, va poquillo.

Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".

Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.

Dijo el muerto al degollado: " ¡A fe que estás apañado!".

Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dinero de suegro, dinero de pleito.