SAN PEDRO DE MERIDA: Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás de la leche nada eches.

Deuda pagada, otra empezada.

De un mal nacen siete, cuando no veinte.

Día que pasa, día que no, día perdido.

Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.

Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.

Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.