SAN PEDRO DE MERIDA: Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su...

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.

De tu dinero, no hagas a nadie cajero.

De un golpe no se derriba un roble.

De vino aguado o agua envinada, no me des nada.

Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dichosos los tiestos que salen a la botija.