SAN PEDRO DE MERIDA: De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.

Deudas tengamos, pero amigos seamos.

De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Días de mucho, vísperas de nada.