SAN PEDRO DE MERIDA: De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

De tierra de alacranes, pocos panes.

De todo hay en la viña del Señor

De trigo o de avena, mi casa llena.

De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
De verde claro a amarillo, va poquillo.