SAN PEDRO DE MERIDA: De tu casa a la ajena, con la barriga llena.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.

De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.