SAN PEDRO DE MERIDA: Desvestir un santo para vestir otro.

Del agua mansa se asombra el perro.

De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.

Del cuerdo al loco va muy poco.

Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro.

Del necio, a veces, buen consejo.

De lo que no veas, ni la mitad te creas.

De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.

Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.

De mal montecillo, bueno es un gazapillo.

De músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco.

De Octubre a primeros, repón los aperos.

De pico, todos somos ricos.

De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.

Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.

Desde torre o azotea, bien se otea.

Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.

Después de la resaca viene la pleamar.

Después del relámpago viene el trueno.

Desvestir un santo para vestir otro.