SAN PEDRO DE MERIDA: De poetas, tontos y locos, todos tenemos un poco.

Dar gusto, da gusto.

Dar lo mismo mugre que jabón.

Dar una higa al médico.

De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.

Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.

Todo tiempo pasado fue mejor.

Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.

De ausente a muerto, no va un dedo.

De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.

De buenas en el juego, de malas en el amor.

De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.

De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.

De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.

En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.

En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.

De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.

De donde vino el asno vendrá la albarda.

De esperanzas vive el hombre, y muere de desilusiones.

De furioso a loco, va muy poco.

De hoy a mañana se cae una casa.

Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.

De la casada y la separada, dos cucharadas.

Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.

De la mar, el mero y de la tierra el cordero.

Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.

Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.

De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.

De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.

De los enemigos los menos.

Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.

De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.

De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.

De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.

De poetas, tontos y locos, todos tenemos un poco.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
De raza le viene al galgo el ser rabilargo.