SAN PEDRO DE MERIDA: Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.

Dar gusto, da gusto.

Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.

Dar la callada por respuesta.

Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.

Date prisa lentamente.

Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.

Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.

Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.

Fía mucho, más no a muchos.

Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.

De bobos y bobas se hinchan las bodas.

De caballo de regalo a rocín de molinero.

De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.

Decir refranes es decir verdades.

De cuentos suele irse a chismes.

En esta vida no hay dicha cumplida.

De desgraciados está el mundo lleno.

De dolor, nadie murió.

De el comer y el razcar, el trabajo es comenzar.

De este destripaterrones venimos los infanzones.

De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.

Dejadle correr, que él parará.

De la abundancia del corazón habla la boca.

Del agenciosos se hace el caudaloso.

De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.

Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.